Dispuestos a servir y acompañar en comunidad
- hace 3 días
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María Montessori nos propone que los niños, niñas y adolescentes que tienen libertad y oportunidades para manipular e interactuar entre sí y en su entorno, desarrollan un fuerte sentido de autoconfianza. Esta autoconfianza es un pilar en el desarrollo psicosocial de toda generación, no solo en el plano individual sino que aporta, sobremanera, en lo colectivo.

Nuestro campamento es el escenario concreto donde cada momento pone en evidencia esta afirmación porque organiza, propone, enseña y refleja un conjunto de habilidades sociales y de trabajo grupal, que envuelve a los participantes bajo normas que les facilita cooperar y aprender, desde la experiencia social directa de convivencia, las cosas más sencillas como organizarse para comer hasta respetar un espacio-ambiente común.
El campamento no es cuestión de dos días, es un trabajo donde los estudiantes de colegio se preparan con anterioridad, asumen responsabilidades y, más que nada, se auto-observan para poder “servir y acompañar” a sus compañeros y compañeras de edades diferentes; demostrando que pueden hacerlo, ganando, así, vivencias que son la semilla para su vida adulta.

A la vez que esto sucede, los más pequeños también ganan, desde su experiencia, muchas herramientas para su autonomía hasta el punto en que muchos logran vencer sus temores, otros refuerzan sus habilidades y muchos más ganan nuevos amigos y amigas.
Así, nuestro campamento juega un papel importante en el crecimiento y aprendizaje de niños, niñas y adolescentes para que puedan seguir forjando su propio camino pensando, siempre, en el bienestar común desde la responsabilidad y la solidaridad entre seres humanos.



